miércoles, 20 de julio de 2011

ESTACION DE CARGAS

La tarde dorada de Marzo
reparte toda la soledad del sábado en ese único galpón ferroviario cerrado
que sueña desde siempre
con formar parte de algún convoy de carga y huir.

Incontables años de gastadas ansias
que, cuando se le antoja,
las recrea por la noche como una vidala
destinada fatalmente a perderse en la arboleda
sin que nadie la atesore o la deseche.

En algunos atardeceres de otoño
son las mismas vías que hastiadas de herrumbre
pretenden torcer su destino de esperas
e ir en su búsqueda y así
acometer juntos la gran aventura.

No hay comentarios:

Publicar un comentario