jueves, 21 de julio de 2011

DE MI PARTE

Como la lluvia de una tarde
y nada más que eso.
Así defino a mis palabras
entre la distancia y una espera
que me agita y me convence.
No se por qué
pero me sigue cruzando el cielo
una sensación bienhechora.
Tal vez yo sea el creador
como siempre, de cosas
que nunca sucedan y sin embargo
me piden que las dote de verdades.
Tus ojos, por ejemplo,
que para mí no han dejado de mirarme.
Tu tiempo, también, que hoy parece
destinado a mis preguntas.
Tu piel, que además, encierra
y distribuye madrugadas que se abren
como un pétalo purpúreo.
No se por qué
pero me sigue dando vueltas
la idea de un remanso movedizo.
Quizás me crea importante
o no sea más que una fantasía
que yo mismo alimento
para verme crecer de nuevo
entre tus cosas.
Sea lo que fuere
callado y de pie sostengo aún
la maravillosa idea de tenerte.
De anudar un viento pasajero
con un pájaro que escucha el silencio.
Mas detrás de mis cuestiones
está el mundo que te ciñe,
te apasiona y hasta te empina
en su lógica y normal desaprensión.
Curioso es que no tenga
ninguna impronta de adiós
cuando hablo de sentires
que te encuentran en el punto
cardinal de mis deseos.
Esto de armarte y desarmarte a poemas
no es más que un intento, un empeño
que aún defiendo y exhibo como puedo
y me remite a una causa inconclusa.
Y así, entre las tardes y mis ganas
me guardo tu mirada y tu respuesta
porque quiero creer que todavía
existe un día, una noche, un momento,
que incendie de verdades nuestras vidas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario